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"La crisis y la falta de medios están convirtiendo la información en espectáculo"

La presidenta del Consejo Audiovisual de Andalucía, Emelina Fernández, habla con CineAndCine sobre los principales asuntos de la actualidad del sector

Laura RuizLaura Ruiz

"El Consejo Audiovisual de Andalucía es una autoridad pública, de autogobierno e independiente, creada en el año 2005. Sus principios se basan en la defensa de los derechos, libertades y valores de la ciudadanía en las radios y televisiones públicas y privadas de nuestra comunidad autónoma, así como en la vigilancia del cumplimiento de la normativa vigente en materia audiovisual y de publicidad".

"Una institución propia de sociedades democráticas avanzadas, encomendada a lograr un sistema de radio y televisión libre, plural, responsable y respetuoso con los derechos de los ciudadanos. Para ello, dispone de capacidad sancionadora, ejercida con posterioridad a la emisión de los contenidos susceptibles de ser sancionados si así lo prevé la legislación vigente".

Esta es la definición que se recoge en la página web del Consejo Audiovisual de Andalucía acerca del funcionamiento de este órgano regulador que, sin duda, contribuye a que las radios y televisiones andaluzas ofrezcan una programación más saludable y respetuosa a la ciudadanía a la que va dirigida. En la actualidad, el CAA está presidido por Emelina Fernández, Doctora en Ciencias de la Comunicación y profesora titular de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga.

Con ella hablamos sobre el funcionamiento de este organismo, sobre los temas más relevantes sobre los que trabaja el CAA y sobre los retos que el nuevo escenario de medios plantea a este organismo.

¿Cuáles han sido los principales hitos del CAA desde su constitución en 2005?

Puedo apuntar varios que yo considero importantísimos. Uno fue la campaña para eliminar la pornografía en las televisiones en abierto en Andalucía, que prácticamente ha desaparecido por completo de nuestras pantallas; también el trabajo que se ha hecho con los programas de esoterismo y paraciencia en horario infantil, -éste ha sido uno de los hitos más importantes, ya que hemos conseguido cerrar muchas emisoras que se dedicaban exclusivamente a emitir programas de esoterismo durante todas las horas del día, (la ley lo prohíbe hasta las 22 horas).

Otro asunto que para nosotros ha sido crucial porque hemos sido el regulador más avanzado en esa temática -de hecho, Francia está haciendo ahora lo que nosotros llevamos haciendo desde hace más de 3 años-, es la medición de la presencia de la mujer en los medios, a través del estudio exhaustivo de los Informativos. Los datos al respecto son impresionantes: la voz de la mujer solo está en el 27 % de la información, y siempre habla sobre temas tradicionalmente relacionados con la mujer: Educación, Asuntos Sociales, Cuidados, etc… Cuando se habla de política, de futuro, de ciencia, de ingeniería… la voz siempre es de ellos.

Este es un informe muy pionero que nos ha llevado a iniciar otro trabajo, que hemos concluido ahora junto al Consejo Audiovisual de Marruecos, y que ha sido el establecimiento de una serie de indicadores para el riguroso análisis de los estereotipos sexistas. Es decir, ¿tú cómo analizas si una información tiene estereotipos? : ¿es porque te parece? ¿es por tus gustos? No, esto tiene que estar determinado de forma exhaustiva por indicadores homologados, y ahora sí los tenemos.

Para mí, este estudio, junto al análisis de cómo se trata la violencia de género, es una de las tareas más relevantes del CAA. Este año han salido datos muy mejorables con respecto al año pasado en el informe sobre el tratamiento de la violencia de género: han salido menos noticias al respecto, se han dado con menos tiempo, casi no se dan voces de hombres en ellas, por lo que parece que la violencia de género es cosa exclusivamente de mujeres, etc…

Otros de los hitos importantes ha sido la retirada de la publicidad de más de 50 productos milagros, que hemos hecho en coordinación con la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información (SETSI), y ha sido un auténtico ejemplo de colaboración entre administraciones.

El CAA sólo existe en Andalucía y en Cataluña, ¿los espectadores de estas comunidades están más protegidos que los del resto de territorios?
 

Claramente, podemos decir que sí. Además, los espectadores de Andalucía tienen un instrumento que no tienen los demás, que es la ODA, la Oficina de Defensa de la Audiencia. Cualquier ciudadano que entienda que una publicidad es sexista, que cualquier programación va en contra del horario protegido o cualquier otro caso de anomalía o alegalidad tiene un teléfono gratuito (900 159 159) las 24 horas del día para llamar y trasladar su queja o denuncia.

“El discurso de que las televisiones programan basura porque es lo que la gente demanda es una absoluta falacia”

¿Los informes del CAA son vinculantes?

Si el informe hace referencia a algo prohibido por la ley, por supuesto que sí. Nuestra primera comunicación es de cese a los operadores y lo siguiente que nos otorga la Ley es la potestad sancionadora a quien no cumple nuestras primeras instrucciones y reitera en su ilegalidad.

Cuando el supuesto no está claro es más complicado. Por ejemplo, cuando se dice que “las televisiones tendrán que respetar el pluralismo político”, y el enunciado queda tan ambigüo como éste, ¿qué medida se aplica en este caso? ¿Cuándo es 10 sí, y cuándo es 12, no? Aquí vienen los casos más complicados … Por eso, nosotros estamos reivindicando ahora la definición de pluralismo político a la Mesa para la Ordenación e Impulso del Sector Audiovisual (Moise) constituida ahora desde la Consejería de Presidencia de la Junta, para poder actuar en consecuencia de forma exhaustiva conforme a la Ley.

Recientemente, han presentado la memoria del Consejo Audiovisual de Andalucía, ¿cuáles son los principales problemas de los que adolecen nuestras radios y televisiones?

No podemos generalizar, porque algunos operadores ignoran absolutamente el tema del pluralismo político, pero sí cumplen a rajatabla la presencia de la voz de la mujer en los Informativos. Entonces, no hay operadores malos en todos los parámetros de estudio.

Tampoco todos los operadores se estudian por igual, la televisión más vigilada aquí es Canal Sur televisión y las desconexiones de Televisión Española, por lo que la disparidad de análisis es también mucha entre unos y otros y hace difícil las comparaciones.

Todas las televisiones públicas están obligadas a determinados controles democráticos y deben responder a una finalidad pública incuestionable, y con eso no cumplen todas las televisiones locales, por ejemplo.

Porque Canal Sur, al fin y al cabo, cuenta con un Consejo de Administración, una Comisión de Control parlamentaria y, además, tiene el Consejo Audiovisual de Andalucía, que es para todo el mundo. Pero ¿qué controles tienen las televisiones locales? ¿cómo se eligen a los directores de las televisiones locales? Aquí sí hay un campo en el que habría que profundizar y tratar de construir un sistema de vigilancia y control para todas las televisiones públicas.

“Yo espero que la Mesa para la Ordenación e Impulso del Sector Audiovisual en Andalucía encuentre mecanismos para poder paliar esta situación delicada por la que atraviesan nuestros profesionales”

¿Y qué opinión tiene el CAA de nuestra Radio Televisión Andaluza?

En el análisis que hacemos de la programación de Canal Sur, y desde un punto de vista objetivo y, enfatizo, sin entrar en los gustos, Canal Sur es una televisión que cumple: cumple con el pluralismo político, cumple con el porcentaje CAE, de contenidos emitidos de producción europea; cumple como ninguna otra la accesibilidad de los discapacitados audiovisuales; cumple con el porcentaje de producción propia… ¿qué es mejorable? Pues en algunas de nuestras recomendaciones se ha dictado que, dada la desaparición de la segunda cadena, se ha disminuido sustantivamente la programación cultural y la programación infantil, y se les ha sugerido que deberían hacer más hincapié en tratar de cubrir este déficit.

¿Cómo ha cambiado el panorama de medios, tanto de radios como de televisiones, en estos años de crisis económica?

Ha cambiado y a mal, se ha empobrecido la televisión, la TDT ha sido un absoluto fracaso respecto a las expectativas que despertó, y el tema más preocupante que se observa entre las nuevas tendencias en el panorama de medios yo creo que es la espectacularización que se está haciendo de todo, se convierte la información en un espectáculo, por muy seria que sea: los juicios, los sucesos, la violencia… todo.

Los juicios paralelos son un verdadero problema y es otra de las cosas importantísimas que ha hecho este Consejo, que es llamar la atención sobre ellos: llámese el asunto los padres de Asunta, llámese el maquinista del AVE… Todo esto viene agravado por la crisis y por la falta de medios, por supuesto, si no hay dinero, no se invierte en hacer producciones de calidad y prima el todo vale.

Esas tertulias interminables en las que hablan una serie de personas sin conocimiento ni rigor de ningún tipo, donde valen las descalificaciones, esto no se puede permitir. ¿Qué ha pasado en estos años? pues que la programación en general se ha empobrecido y se ha dado un giro hacia la espectacularización de todo.

Además, se han cerrado televisiones, cabeceras, han desaparecidos muchísimas voces en el panorama de los medios de comunicación. En consecuencia, la calidad de la información se ha visto muy, muy resentida.

¿Y al discurso de que las televisiones programan basura porque es lo que la gente demanda?

Eso es una absoluta falacia. La gente no demanda programas basuras, la gente solo demanda entretenimiento. De hecho, cuando se han programado series de calidad como ‘Isabel’ o ‘El tiempo entre costuras’ se han constatado éxitos en ambos casos.

Pero si le das a la gente entretenimiento fácil a base de morbo y de cotilleo, la gente pasivamente lo consume, pero no porque lo demanden. Eso es un discurso de las propias televisiones para justificar su programación.

“La Ley andaluza del Audiovisual deberá ayudar a ordenar el sector y a potenciar la industria”

¿Cuál es la salud del sector audiovisual en Andalucía?

Pues delicada, el sector está muy afectado, está siendo un momento muy delicado para todos los sectores industriales. Aunque yo tengo esperanza de que podamos salir de esta situación, porque aquí hay mucha capacidad, mucha creatividad y mucho ingenio. Me consta que todos los profesionales del sector audiovisual andaluz están intentando salir adelante, a pesar de que se ha destruido mucha industria y muchos puestos de trabajo.

Yo espero que la Mesa para la Ordenación e Impulso del Sector Audiovisual en Andalucía que ha constituido la Consejería de la Presidencia encuentre mecanismos para poder paliar esta situación delicada.

¿Se ha establecido ya la hoja de ruta del trabajo de esa mesa?

Se han establecido ya los componentes de esa mesa y el calendario de reuniones sectoriales que van a tener lugar hasta el 5 de febrero entre todos los actores llamados a participar: productores, distribuidores, creativos, facultades, etc… A partir de esa fecha, se trabajará en unificar en un solo documento todas las propuestas e inquietudes recibidas que servirá de debate y análisis entre todos.

¿La Ley andaluza del Audiovisual era necesaria?

Sí, yo creo que sí. Debe venir a ayudar a ordenar esta situación. Desde que se elaboró la Ley General de Comunicación Audiovisual de carácter estatal en el año 2010, algunas comunidades con competencias como Cataluña habían trabajado en su adaptación a las especificidades de sus territorios. Aquí en Andalucía no se había hecho eso, por lo que se trataba de aprovechar para hacer este trabajo y, de camino, redactar una ley específica para nuestra comunidad. Como nada es la panacea, pero debe ayudar a ordenar el sector y a potenciar nuestra industria.

¿Cuáles son los principales retos que se ha propuesto el Consejo Audiovisual de Andalucía en los años venideros?

Acabamos de aprobar un plan de actuación, en el que nos proponemos profundizar en nuestros puntos fuertes como son la protección del horario infantil; velar por el adecuado tratamiento de temas de violencia de género y favorecer la igualdad de género entre las voces recogidas en los informativos de los diferentes operadores de radio y televisión.

También queremos avanzar en otras cuestiones como es el tema del pluralismo político, queremos definirlo y poder velar así de forma rigurosa por su cumplimiento. Es decir, queremos que el Consejo Audiovisual tenga la capacidad de dictar una instrucción en este tema que sea de obligado cumplimiento, son peticiones que hemos trasladado para su recogida en la futura Ley del Audiovisual y que haga que el CAA sea más operativo y más útil.

También hay otros asuntos que van surgiendo y que tenemos necesariamente que detectar y que abordar. Por ejemplo, uno de los trabajos que haremos este año será el estudio sobre la publicidad del juego on line, que nos hemos dado cuenta que está ocupando parte del espacio que antes ocupaba el esoterismo, pero esto es un fenómeno muy, muy reciente.

Nosotros tenemos que estar al servicio de la ciudadanía, y para ello tenemos que permanecer observantes a la realidad y dotarnos de herramientas e instrumentos necesarios para poder dictar instrucciones de obligado cumplimiento cuando se vulnera la Ley.

Lo que ocurre es que nuestro órgano regulador es relativamente muy joven. Por ejemplo, en Estados Unidos, la FCC (Federal Communications Commission) es una verdadera autoridad y tiene capacidad de retirar una licencia cuando el operador incurre en 3 faltas graves y tiene perfectamente definidas las diferentes tipologías de faltas. Igual ocurre en Inglaterra, en Francia o en los Landers… a éstos territorios miramos nosotros como referencia.

¿Cómo ve el futuro de la televisión?

La televisión tiene muchísimo futuro, por supuesto. La televisión tiene una capacidad de seducción y una capacidad incuestionable de llegar donde no llega ningún otro medio.

Está ocurriendo con la televisión un fenómeno significativo e indicativo sobre su importancia. Antes, existía un género de películas que se denominaban de ‘serie B’, para calificar a aquellas películas que se hacían para televisión, en un intento de situarlas en condiciones de inferioridad respecto a aquellas películas que se hacían para el cine. Las series se hacían con actores secundarios, y, normalmente, no se veían a los actores de cine haciendo incursiones en televisión.

Pues las fronteras se han ido diluyendo y el cine se ha ido escorando hacia la televisión de modo que un Martin Scorsese dirige una serie para televisión, los mejores actores de nuestro cine están encantados de trabajar en televisión, y es más, la fama y la proyección que te confiere la televisión actualmente no te la da la gran pantalla.

Por supuesto, la televisión tiene mucho futuro y yo espero que sea muy, muy creativo.
 

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