La revista digital del sector audiovisual andaluz
S?guenos en Facebook
S?guenos en Twitter
 

Ramón Salazar estrena (por fin) '10.000 noches en ninguna parte'

El director malagueño llega a los cines con su proyecto más intimista y ambicioso rodado en Madrid, París y Berlín

Carmen BanderaCarmen Bandera|Málaga

Marta JiménezMarta Jiménez|Córdoba

'Los lugares por los que no hemos pasado aún nos están esperando...' Esta inquietante sentencia define el argumento de '10.000 noches en ninguna parte', la nueva película del director malagueño Ramón Salazar que se gue de manos vacias de Sección Oficial del Festival de Cine Europeo de Sevilla y que llega este viernes a los cines.  

Diez años después de 'Piedras', su debut en el largo, el director malagueño  repite con sus actrices fetiche, Lola Dueñas y Najwa Nimri -ambas aparecen en sus tres películas- y da un giro a su cinematografía con esta película un viaje emocional y no lineal sobre la memoria "de la que he tenido la sensación de ser la primera película todo el rato", confiesa el director.

 

La cinta, rodada en Madrid, París y Berlín, “es un viaje al interior de uno mismo representado en todas esas ciudades europeas como diferentes estados del inconsciente del personaje”, explica su director. “Esos lugares por los que estamos predestinados a pasar para construir nuestra memoria nos están esperando hasta el final de nuestros días, aunque pensemos que ya no tenemos oportunidad de ir hacia ellos”, apunta.

El protagonista de la historia es el personaje que interpreta Andrés Gertrúdix, quien viaja al exterior como huida y al interior de sí mismo, "un viaje emocional en tres compartimentos estancos" según el actor, para una película que es "un juego que cada cual debe ir completando". Gertrudix ha reconocido la dureza de un rodaje "largo y difícil por la distancia entre las fechas de rodaje" pero "muy libre y abierto".

Más allá de la memoria

Un film que salta sin red, destinado a ser de culto, extrañamente sublime e hipnótico. Un joven (Andrés Gertrudix) de desconcertante ingenuidad vive tres vidas paralelas (¿quizás un limbo?). Una, gris y monótona, marcada por una madre que podría ser una Margot Tenenbaum decrépita y alcohólica. Otra, un romance en París con una especie de Amélie bizarra y fuera de lugar (Lola Dueñas). Y la tercera, con un trío en el piso berlinés de una pintora (Najwa Nimri) que podría salir en un reportaje sobre nuevas relaciones sexuales de la Vice. El tiempo/espacio retorcido de Gondry, filmado a la Malick, según el festival sevillano.

Susi Sánchez interpreta a su madre, un personaje que se mueve por territorios muy oscuros pero que tiene mucha necesidad. La actriz, que nunca llegó a leer el guion entero, ha asegurado haberse sentido muy "llevada y sostenida" en la película por mucho que no cortaran la Gran Vía para una escena que protagoniza enmedio del tráfico de la calzada. En realidad, para la actriz "ha sido una de las experiencias más peculiares que he tenido en el cine".

Hansel y Gretel en París

Una especie de Hansel y Gretel por la ciudad del Sena es la historia parisina de '10000 noches en ninguna parte', la más naif de las tres y que protagoniza el personaje de Lola Dueñas. La actriz ha declarado su amor por el director en Sevilla: "no puedo separar lo que siento por Ramón del trabajo" o "me basta su mirada para sentirme actriz". Dueñas, cuya sensación es la de "haber jugado con Andrés por París", ha recordado que Jeanne Moreau también se sumergió en el Sena en 'Jules et Jim', hablando sobre su secuencia en el río.

Ramón Salazar ha ahondado en la idea de que "los lugares por los que aun no hemos pasado nos están esperando y nunca es tarde" y que plantea cómo "la idea de huida agrava los problemas". Para el director, "siempre que tomamos una decisión en nuestras vidas, tomamos también justo la contraria y esa coexistencia está en el personaje que interpreta Andrés". De hecho, Salazar se ha puesto de ejemplo confesando que el Ramón que se quedó en Málaga y no fue a Madrid a hacer cine "aún me sigue ayudando desde allí y estamos destinados a encontrarnos al final del camino, como le ocurre al personaje de la película".

Nawja Nimri firma la banda sonora de un filme en el que antes de comenzar a rodar, el director le dio a cada uno de los actores la biografía de su personaje “personal e intransferible” y ellos trabajaron con sus propias directrices. Esto permitía, según Salazar, que en el caso de darse una situación inesperada tuvieran los cimientos suficientes para poder improvisar. “Hay ciudades que han estado más abiertas a esta manera de trabajar y otras en las que hemos estado más sujetos a un guión, pero siempre muy conscientes de que lo que ocurriese teníamos que hacerlo nuestro. Por ejemplo, en Berlín, lo que ha quedado montado es precisamente casi todo lo que se improvisó y no lo que llevábamos preparado”, apunta.

Ramón Salazar habla de '10.000 noches a ninguna parte' como su película “más grande”, con un rodaje que se ha alargado tres años y con un presupuesto menor al que habitualmente tiene en sus trabajos. “Todo el que ha colaborado ha puesto cinco veces más de esfuerzo y de pasión que en una película normal. No voy a tener tiempo en mi vida para devolverles lo que les debo”, comenta el director, para el que ha sido muy duro ir con un pequeño equipo a rodar a París o Berlín. “Cada uno ha desarrollado su propio departamento al completo. No hemos tenido ayudantes ni auxiliares, y eso ha hecho el viaje agotador, muy duro, pero ahora que hemos terminado ha sido un 'viajazo' por todo lo que hemos compartido”, aclara.

 

 

 

Accede a todo el contenido del Área Privada de CineAndCine. Realiza un pago de tan solo 20€ mediante PayPal y tendrás acceso ilimitado durante un año entero.

Publicidad

Últimos blogs

 

También nos interesa