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Parásitos, la más reciente película de Bong Joon Ho, es la vívida imagen de un plan perfectamente controlado del caos.

Este filme confeccionado magistralmente por Joon Ho, está situado en el estrato más bajo de la sociedad de Corea del Sur, en un sótano donde habitan los cuatro integrantes de la familia Kim, protagonista de la película y cuya vivienda no se encuentra ni siquiera a nivel del suelo, sino debajo de este, y del cual lucharán ferozmente por salir. La familia pelea por sobrevivir tras perder su única fuente de ingresos y cuando se presenta la opción para el hijo menor de convertirse en el tutor de inglés de una adolescente con familia adinerada, la familia Kim encuentra la que quizás sea la mayor oportunidad de su vida.

En el extremo opuesto se encuentra la poderosa familia Park, la cual abrirá las puertas de su lujosa mansión, sin vislumbrar ni un poco de las intenciones de los intrusos. Ambientada en una mansión carente del desorden característico del semisótano donde habitan los Kim, con todas las superficies limpias, llenas de luz y en perfecta armonía, los Park son ingenuos al caos y oscuridad que se infiltra dentro de sus paredes.

Lo anterior termina siendo una ingeniosa metáfora para enseñarnos cómo se pueden ver por fuera las personas poderosas y ricas, sin preocupaciones y con una vida brillante y sin desperfectos, convirtiéndose en el objeto de envidia y deseo de aquellos que padecen numerosas carencias. Finalmente, lo que buscan los parásitos no es el dinero o posesiones, sino la idea y el sueño de pertenecer y de vivir a costa de otros sin tener que hacer el mínimo esfuerzo. 

Lo que se nos presenta en Parásitos es la representación universal de los más profundos anhelos del ser humano y todo lo que este es capaz de hacer para lograrlos. Especialmente en una sociedad como la de Corea del Sur, o como muchos otros países del mundo, donde existen y conviven los abismos sociales de los profundamente pobres y los insolentemente ricos. 

El filme se apodera de la humanidad del espectador para hacerlo parte de la familia, tan descaradamente cruda y mezquina, que busca a costa de otros hacer su vida un poco menos miserable. Esto es probablemente la razón del éxito que ha tenido la cinta alrededor del mundo: su poder para mirarnos directamente a los ojos y decirnos “sé que, en el fondo, tú harías lo mismo”. Y la razón de que resulta tan incómoda de ver, porque nos quita todas nuestras falsas ideas del bien y el mal y nos pone en el lugar de los protagonistas, los cuales son tan fáciles de odiar pero también de entender.

Escuchamos una frase de la boca del padre de la familia Kim hacia su hijo, ambos acostados en un albergue después de una inesperada tragedia reservada sólo para los pobres: “El único plan que nunca falla es no tener ningún plan. Si algo se sale de control, no importa. Por eso la gente no debería hacer planes”. Y con esta escena se puede vislumbrar de una manera, el sentido de esta película, la más reciente galardonada como Mejor Película Extranjera en los Golden Globe Awards. Pues Parásitos demuestra con una estrategia perfecta plagada de humor y tragedia, la ironía de la que habla el padre de familia, ya que lo que parecería como un plan perfectamente trazado y ejecutado, se va tornando en un espiral de descontrol. La cinematografía, edición de sonido, el guion y las actuaciones son los elementos entre los cuales se nos envuelve en una ilusión de la cual no saldremos ilesos al igual que los protagonistas de esta cinta.

En la pasada entrega de premios de los Globos de Oro, Parásitos y Bong Joon Ho hicieron historia al convertirse en la primera película coreana en ganar como Mejor Película Extranjera y ser nominada en las categorías de Mejor Guion y Mejor Director. De igual manera, fue aclamada en el Festival de Cannes, convirtiéndose en la primera película coreana en ganar la Palma de Oro, así como la hazaña de ser la primera cinta en recibir este premio con un voto unánime desde Blue is the warmest color en 2013.

Para la carrera de la mayor ceremonia de premios en el mundo del cine, Parásitos es una fuerte candidata para recibir numerosas nominaciones al Óscar en las categorías de Mejor Película, Mejor Película Extranjera, Mejor Actor de Reparto para Song Kan Ho, así como Mejor Guión Original, Cinematografía, Mejor Edición y Diseño de Producción.

Ya acreedora del Globo de Oro, la Palma de Oro y de más de 30 premios en numerosos festivales alrededor del mundo, así como un 99% de calificación en Rotten Tomatoes, se convierte en la favorita del momento para llevarse por lo menos una estatuilla de los Premios de la Academia.

A pesar de que los Globos de Oro no consideran para los galardones de Mejor Película a las cintas con menos del 50% en idioma inglés, este no resulta un inconveniente para los Óscares, en donde puede ser nominada tanto en la categoría de Mejor Película Extranjera y Mejor Película, el máximo honor para ser otorgado a un filme.

Finalmente, “todos hablamos el mismo idioma: el cine”, son las palabras que nos recuerda Bong Joon Ho en su discurso de aceptación en los Globos de Oro para Mejor Película Extranjera, las cuales sin duda identifican a su película, pues independientemente de su idioma, logra acercarnos a todos y cada uno y hacernos habitar los espaciosos cuartos iluminados de los Park, así como sentarnos a compartir un plato de comida con los Kim, en un lenguaje tan universal como lo es el cine.